Fuente: Diario El País · Madrid, 29 MAR 2020 · 16:38 CEST
«¡Sí, quiero!»: la radio que nació en el encierro de Sada
Natalia Junquera
Antonio Fariña trabajó durante años en la radio y es dueño de un restaurante, La Terraza, en Sada (A Coruña, 15.800 habitantes) que, como todos, ha tenido que cerrar. Con un amigo, Alberto Quiroga, decidió montar una emisora online para hacer más llevadero el encierro a sus vecinos. Se llama Radio Patio Cuarentena y se hace con un ordenador, dos teléfonos a los que llegan WhatsApps de los oyentes y el humor del equipo de la asociación Xogos Curruncheiros, entre los que hay profesores de primaria, guardias de seguridad o contables.
El primer día se engancharon 50 personas. Esta semana ya eran casi 800 en España, 51 en EE UU, y otro 20 repartidos en ocho países. «Está sirviendo para que los vecinos se conozcan mejor entre ellos y para que los que emigraron fuera estén más cerca estos días duros», explica Fariña.
Emiten cinco horas seguidas de lunes a domingo y organizan concursos para repartir premios, como los servicios o consumiciones gratis que ofrecen peluquerías y bares para cuando pase la cuarentena. Fariña admite que un día se puso muy nervioso en directo, después de recibir un mensaje muy especial: una oyente que pedía poner «Every breath you take» y preguntar a su novio si quería casarse con ella. A los pocos minutos llegó el audio de los dos: «¡Nos casamos!».
«Estábamos en el salón y se emocionó muchísimo al oírlo, aunque le dio mucha vergüenza. Me encanta Radio Patio. Ha unido a todo el pueblo y nos ayuda a distraernos. Del encierro saldrá algún que otro divorcio, pero también alguna que otra boda».
— Tania Piñeiro, panadera, 25 años · 8 años junto a Jorge, un bebé de 18 meses
Fuente: Prensa · Radio · TV · Miércoles, 15 Abril 2020
Éxito mundial de una radio de Sada (A Coruña) para desconectar de la pandemia
La alegría de Radio Patio Cuarentena, la emisora online de Sada (A Coruña) nacida en confinamiento, así como la implicación de sus oyentes, han convertido el proyecto en «un oasis» para evadirse con humor de las tragedias y llegar diariamente a diez países diferentes.
La radio arrancó en los primeros días del estado de alarma como un espacio local en el que entretener a los vecinos, pero las historias de Sada son escuchadas en Estados Unidos, Argentina, Uruguay, Colombia, Marruecos, Francia, Italia, Alemania, Suiza, Inglaterra y muchos puntos de España.
La idea ha sido de Antonio Fariña, un exlocutor de radio que actualmente se dedica a la hostelería. Su restaurante, «La Terraza», permanece cerrado por la pandemia y bien «podría estar todo el día en casa sentado viendo la tele», pero, en lugar de eso, se le ocurrió hacer una emisora. Contactó con su amigo Alberto Quiroga, presidente de la asociación cultural «Eres de Sada si», que organiza los «xogos curruncheiros» para mayores y pequeños, y le propuso crear este proyecto radiofónico colaborativo con concursos y retos. «Le pareció estupendo y así empezamos», afirma Fariña, que confiesa que tuvo que buscar un tutorial en internet porque «al principio no tenía ni idea».
Se montó un estudio completo en su propia casa con dos ordenadores, una mesa de mezclas, un micrófono y dos móviles en los que recibe los mensajes de sus numerosos seguidores. «Nosotros no tenemos contacto ninguno, cada uno está en su casa», asegura sobre esta iniciativa que organiza por WhatsApp junto a sus compañeros Chano, Quiroga, Blanca y Rochas, a los que ya se han sumado muchos más colaboradores.
«Esto va a ser una cosa de broma, entre conocidos, muy de patio».
— Antonio Fariña, al elegir el nombre
«Lo que pretendemos es que la gente piense en otras cosas, que no se acuerde de lo que está pasando», subraya. Diariamente se conectan «unos 2.000 dispositivos, con unas tres personas por casa». Su grupo de Facebook ya tiene 5.000 seguidores y 100.000 interacciones.
Su programación fue testigo de momentos únicos como un «sí quiero» en antena. Incluso celebraron una boda: los vecinos de una pareja que suspendió su enlace por el coronavirus pidieron a la emisora que cubriera la fiesta, y «al final les hicimos nosotros la boda», narra Antonio, que preparó una «gran videoconferencia» con más de cincuenta personas y ofició la ceremonia la bruja de la emisora, la «Meiga Amperio», interpretada por Blanca.
«Esto es un oasis en el que estás ahí metido cuatro horas al día sin hablar del coronavirus, sin hablar de política, ni de malos rollos. Todo el tiempo hay agradecimientos, simpatía y mucho cariño entre las personas. Posiblemente sea eso lo que está funcionando».
— Antonio Fariña